4/23/2009

Engendro de mi mente.

Me duele el corazón, me duele cuando mis palabras brotan de mi boca con formas extrañas y grotescas modeladas con algo que no es mi mente. Una vez visto el engendro creado intento modelarlo a lo que no sólo mi corazón, sino también a lo que mi mente, dicta; pero como si de lava se tratase estas extrañas formas se han solidificado ya en la mente de mi alfa y de mi omega y no hay nada que pueda cambiarlo.
Quizá necesite un martillo, irrumpiré en la mente de mi amada destruyendo aquellos extraños entes que creo mi desazón. Espero que estos no hayan actuado de manera sectaria para así poder volver a decirte con toda la fuerza que te brinda mi alma, mi corazón y mi mente: Te quiero, no te preocupes, por dicha solo necesito a la que me brinda ese olor que me desquicia, ese olor único, ese olor es tuyo, pertenece a ti, te necesito a ti. 
Y así será. Amén.

1/06/2009

Mi regalo eres tu

Mi regalo eres tu. Te quiero como regalo, me da igual de lo que sea, lo único que necesito es que tu seas mi regalo. Te pediré como regalo año tras año y día tras día agradeceré que me hayas sido regalada. 
Me conformo. No quiero grandes paquetes, ni papel de regalo ni fiestas señaladas. Quiero que cada día me regales tu sonrisa, ah!, pero ahora no me conformo, también quiero tu pelo, tus manos, tu aroma, tu sonrisa, tu piel. Te quiero entera y no te quiero compartir con nadie. Quiero tu exclusividad para ser feliz y soy feliz porque te regalas a mis manos y mis besos cada día.
Y cada día diré:
Quiero un Hermoso Regalo!
y tu, pícara, dirás aquí está tu Hermosa y Regalo.
Te Amo

11/18/2008

Te quiero tanto que te voy a escribir

Hace unos segundos te decía esas palabras y es verdad. Las palabras se las llevan el viento pero lo que escrito está escrito queda. Y no hay mejor medio que la escritura para recordarte lo mucho que te quiero y lo mucho que te necesito...
Lo primero que recuerdo es como te sentabas junto a Paula por las mañanas, también recuerdo como le cambié el sitio a mi compañero de mesa para estar levemente más cerca tuya, recuerdo como cuando se te caía algo me tiraba corriendo al suelo a recogerlo, recuerdo como teníamos que matar a no sé quien y como planeábamos su muerte. Recuerdo recuerdos.
Y al recordar recuerdos me doy cuenta de lo que es la base de mi amor. Todo esto lo hacía por acercarme a ti, por verte, por tener una excusa para decir cualquier tontería. La base de mi amor eres tu. 
Y tu seguiste ahí y tuve que oír cosas que hubiera preferido no tener que escuchar, pero (y pocas veces he sido así en mi vida) te seguí queriendo tal y como eras ante mis ojos, un amor ingenuo y recién nacido que aún no entendía de dolor.
Creo que este fue nuestro primer año juntos.